domingo, 23 de agosto de 2009

SOBRE LOS HIJOS




Cuando nacieron mis hijos, aún a sabiendas de que yo era solo el vehículo por el que llegaban a la vida; mi mente casi de niña, no alcanzaba a comprender que con el tiempo, sus vidas y la mía solo estarían unidas por el vínculo del amor y los sentimientos, pensaba ¡pobre de mí! Que siempre estarían cercanos y que cuando llegase el otoño de mi vida, los sentiría a mi lado…
No es así…
Han echado raíces fuera, formado una familia y tienen un camino por descubrir entre dolores y alegrías. No hay lógicamente distancia de sentimientos, eso es imposible cuando los lazos de amor y sangre nos atan de por vida, pero si hay una enorme distancia en nuestros lugares de residencia
El tiempo, que es el gran maestro de la vida, nos ayuda a descubrir que igual que nosotros, ellos vuelan buscando su espacio en la vida, aprendemos a saber desprendernos, son libres como pájaros y se formarán en el camino, como nosotros, aprendiendo quizás de nuestros propios errores,,,,
La vida es escuela, es camino, es campo de labranza, siembre y recogida…

Stella

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